Increíblemente siendo gamer de pibe siempre fui reacio a los juegos de tiros enfocados en la guerra, no por ser pacifista… si no porque como saben estos fichines por lo general tienen de protagonista a Estados Unidos, lo cual tampoco es el problema, sino la falta de sutileza al representar su patriotismo, muchas veces jugando siento como si estuviera viendo la escena de Spiderman donde pasa por la bandera Yanky una y otra vez, se vuelve pesado… Esto me ha costado perderme grandes fichines, sobre todo la serie Call of Dutty, porque es asi, no soporto el sobre espíritu estadounidense y esa actitud de “Somos los buenos y los mejores”… es por esto que a Spec Ops The Line ni lo toque por meses… la verdad que me estaba perdiendo un juegaso.
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Vamos por partes, a diferencia de muchos juegos que se destacan este no tiene una jugabilidad revolucionaria ni gráficos fuera de lo estándar de esta generación, ambos aspectos son buenos pero no se diferencia de lo que podemos ver en otros fichines de acción en tercera persona. Sus controles tienen mucho de Gears of War, sobre todo del primero, son precisos y no es para nada molesto pasar de una cobertura a la otra. Un agregado interesante es poder usar el entorno como arma, pudiendo destruir ventanas para desencadenar un alud de arena sobre los enemigos. Igualmente tiene sus bugs y a veces no funca la cobertura o quedamos varados en alguna textura. Como dije al principio si lo comparamos con otros juegos a simple vista no tiene nada de especial… hasta que llegamos a la ambientación y la historia… y prepárense porque esto puede ser largooo.

Ya dije que odio los juegos de guerra por su espíritu super patriótico y de hermandad sagrada… algo que por conocer un poco de la vida se que no es así… me resulta hipócrita y un poco fascista… pero Spec Ops se pasó por las bolas la ultraderecha y básicamente nos dio la posta, mostrándonos realmente los horrores de la guerra, sobre todo cuando hay intereses cruzados de más de una organización.
En este juego nos ponemos en la piel del Martin Walker y su escuadrón Delta que se adentra en Dubai para rescatar al Coronel Konrad, un Militar que junto con su pelotón, los malditos 33, intentaron evacuar a los civiles de la ciudad pese a la negativa de los Emiratos de recibir ayuda internacional. Esta evacuación fallo y el contacto con Konrad y los malditos 33 se cortó durante meses por las incesantes tormentas que sumergieron a Dubai en arena, sin embargo un mensaje logró pasar dando a entender que Konrad seguía con vida…

La trama del juego evoluciona mucho con el correr de las misiones, así también como nuestros personajes, que en un principio están desconcertados ante los ataques de civiles armados y luegon del mismo pelotón 33. Aca vemos un aspecto de la guerra que muchas veces es tocado pero no tomado de el punto de vista de un soldado, cuando diferentes facciones tratan de hacer lo suyo en un terreno de nadie. Estos choques entre los Delta, el 33, los civiles armados y la CIA son violentos y nos vemos no sólo obligados a matar soldados americanos sino que incluso civiles inocentes. Esto afecta profundamente al escuadrón, que cada vez marca más las diferencias entre sus integrantes, haciendo que estos tipos se soporten menos con el pasar del tiempo, al punto casi de matarse entre si. También tomar la piel de Walker, un soldado con experiencia en el campo de batalla que con el pasar de las misiones se va deteriorando, tanto física como mentalmente es una experiencia muy pocas veces recreada en un videojuego. Sueños retorcidos y alucinaciones son algunos de los condimentos que realzan nuestra visión de un soldado que ha pasado varios momentos feos en su carrera militar.
Esto me da pie a hablar de la ambientación, que inicia siendo bastante sosa pero que con el correr de las misiones va evolucionando, mostrandonos diferentes escenarios dignos de una masacre y a veces casi de terror. Militares fusilados, soldados colgados y cuerpos totalmente quemados por el fósforo blanco son algunos de los detalles escalofriantes que adornan la destruida Dubai.
Hay momentos de tensión y de decisiones morales que modifican un poco el resultados final del juego asi que habra que jugarlo más de una vez para poder ver el desenlace completo.
Spec ops the line es un juego sin héroes, como en la guerra real, es crudo y honesto dejandote de tanto en tanto con un nudo en la garganta. Una crítica a la guerra y sus métodos que realmente sorprende así que si lo van a jugar pero apestan en los shooters en este caso están perdonados de jugar en la dificultad más fácil con tal de que puedan apreciar la experiencia de jugar este gran fichin.



