Cuando era pibe recuerdo jugar en mi viejo sega y pensar “todo bien pero estos juegos los personajes no se ven tan bien como los dibujos animados y las peliculas son fotos estáticas con textos”… si era muy exigente para la epoca pero bueno, era pibe, que iba a saber yo de procesadores, memorias flash, chips y resoluciones, solo sabía que los juegos no se veían tan bien como un dibujo animado… y paso el tiempo… y el CG llego… y los sprites fueron cosa del pasado… hasta ahora! En los últimos años el revival de la onda retro atacó por todos los ángulos, desde aventuras gráficas a zombis come plantas, los gráficos en 2D llegaron para quedarse. Así vimos revivals de viejos clásicos como Super Street Fighter 2 HD Remix o juegos totalmente originales como del que me dispongo a escribir hoy, Mark of the Ninja.

Una de las incursiones más excepcionales al selecto mundo del sigilo, el cual siempre fue poblado por juegos en mundos 3D (menos los viejos metal gear pero esos eran en vista cenital), ya que este aprovecha al máximo las bondades de la plataforma 2D para convertirnos en el ninja más sigiloso.
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Ah decir verdad más allá del toque nostálgico debido a sus gráficos en 2D (aunque en alta definición… nada de cara de lego) Mark of the Ninja sobresale por mantener intacto el espíritu del sigilo, primero que nada, si bien vemos una enorme extensión del mapa si esta oscuro o hay una puerta no podremos ver los movimientos de los enemigos, tampoco podremos hacer mucho ruido ya que cada golpe o pisotón genera una onda de sonido que si alcanza a alguno de los guardias este se alertara y saldrá a investigar. Es por esto que tendremos que ser muy cuidadosos y tratar de hacer el menor ruido posible haciendo gala de nuestras habilidades ninjas así como artefactos, que no son tantos ya que la idea no es tener 15 espadas distintas para acabar con hordas de enemigos, si no tener las herramientas suficientes para no ser detectado, estas son clásicos elementos ninja, el kunai que usaremos para destruir objetivos o hacer ruidos para crear distracciones, trampas de pinchos para emboscar algún enemigo, bombas de humo, fuegos artificiales y, ya sobre el final, obtendremos la habilidad visión de larga distancia para poder “sentir” la presencia de los enemigos que no podemos ver. Todas estas habilidades y armas pueden ser actualizadas gracias a puntos que vamos desbloqueando al lograr diversas consignas (no ser detectado, matar sigilosamente, esconder cuerpos, etc).

Podremos encarar enemigos de frente pero es casi un suicidio por lo cual debemos atacarlos por la espalda y así eliminarlos silenciosamente o a través de trampas que parecen desafortunados accidentes.
La historia nos pone en bajo la capucha de un ninja que ha sido seleccionado recibir un tatuaje hecho de una tinta especial que le da habilidades sobrehumanas, lamentablemente esta tinta también lleva poco a poco a la demencia por lo cual una vez que el tatuaje esté completo y la misión del portador terminada este debera matarse antes de que la locura lo alcance por completo. Gracias a este tatuaje podremos abrirnos paso para desbaratar una organización de mercenarios que ponen en riesgo la existencia de nuestro clan.

Ciertamente el argumento parece de peli clase B pero esta magistralmente ejecutado y tiene un giro de tuerca lo suficientemente bien logrado para dejarnos con la panza llena si quejarnos de nada.
Los gráficos son hermosos, para un fanático de los juegos de plataformas como yo ver por fin una evolución de esta altura es un regocijo. Los personajes están muy bien animados y la resolución de los sprites hace que cada pequeño zoom al momento de ejecutar a los enemigos se vea como un verdadero dibujo animado.

Mark of the ninja es un juego corto, alrededor de unas 4 hs, pero se entiende ya que es un título nacido originalmente como DLC en Xbox Live con un precio (que se mantuvo en steam) de 15 dólares, y la verdad, yo hubiera pagado 30. Así que si lo ven en oferta no duden en agregarlo a su lista de juegos o de ultima a sus deseados para que algún ninja amigo se los regale.